domingo, 19 de octubre de 2008

La caja de Pandora


Una caja guardaba Pandora, una caja terrible por su contenido.
Cosa mala había dentro, cosa mala para el Universo.
Pero Pandora era humana, curiosa y de voluntad endeble.
La caja fue abierta y los males esparcidos, sólo quedó la esperanza, estaría bueno que ella también se hubiese perdido.
Ahora era Pandora libre, ya no era guardiana de ningún peligro y una preciosa cajita había ganado para sus pendientes, pulseras y anillos.

5 comentarios:

Luis Amézaga dijo...

Las hay que no saben mantener nada cerrado ;) Ahí va lo que he dicho...

Anónimo dijo...

Sí, tantos como hombres no pueden dejar escapar un comentario machista como el anterior.
¡Vivan las cajas abiertas!... ¡y las mentes! :)

Remedios de Vivar dijo...

Luis:
No es bueno tener las cosas cerradas. Hay que airearlas que es muy higíenico... y a veces entretenido.

Isabel Gomar:
¡Vivan! Qué sano es lo uno y lo otro, sobre todo lo otro.

Anónimo dijo...

Le sugiero a Pandora, que en el confrecito guarde sus mejores bolas chinas... Para la bisutería hay joveros.

Remedios de Vivar dijo...

Arudamertxe:
No es mala propuesta, seguro que además tiene bastante sito para otros jugetitos personales.